Técnica de detención de pensamiento (parada de pensamiento)
Definición
Autores
Pasos para su aplicación
Métodos y tipos
Fundamento de su eficacia
Campos de aplicación
- Problemas de ansiedad depresivos.
- Pensamientos y las preocupaciones de carácter sexual
- Los pensamientos sobre enfermedades que se pueden sufrir
- Los pensamientos sobre errores cometidos en el pasado o que se pueden cometer en el futuro
- En episodios repetidos de miedo precipitantes de tensión crónica
- En los pensamientos sobre crisis de ansiedad vividas o anticipadas
- En todo tipo de pensamientos fóbicos (a la oscuridad, a animales, a exploraciones médicas, etc.)
- En pensamientos sobre lesiones autoprovocadas, en el manejo del dolor
- En pensamientos de carácter obsesivo como el nombramiento repetitivo de un color, el recuerdo de una canción, de números o la realización de cuentas mentales.(Barraca Mairal, 2014, p. 320)
Ejemplo
Nombre del paciente: Laura
Historial del caso: Laura, una mujer de 35 años, ha estado lidiando con ansiedad generalizada y pensamientos negativos recurrentes relacionados con su trabajo. Ha experimentado una constante preocupación y rumiación sobre cometer errores en su desempeño laboral, lo que le ha generado un gran malestar emocional y dificultades para concentrarse en su trabajo.
Aplicación de la técnica de detención de pensamiento:
1. Identificación de pensamientos negativos: Durante las sesiones de terapia, Laura y su terapeuta trabajaron juntos para identificar los pensamientos negativos automáticos que surgían en su mente relacionados con su trabajo. Algunos ejemplos incluían: "Si cometo un error, seré despedida" y "Nunca soy lo suficientemente buena en lo que hago".
2. Reconocimiento de los efectos de los pensamientos: Laura y su terapeuta exploraron cómo estos pensamientos negativos afectaban su estado de ánimo, su autoestima y su rendimiento laboral. Laura pudo reconocer que estos pensamientos la mantenían atrapada en un ciclo de ansiedad constante y le impedían disfrutar de su trabajo.
3. Desafío de los pensamientos negativos: Una vez identificados los pensamientos negativos, el terapeuta ayudó a Laura a cuestionar la veracidad y la lógica detrás de estos pensamientos. Se alentó a Laura a examinar la evidencia que respaldaba y refutaba cada pensamiento negativo. Por ejemplo, se le preguntó: "¿Hay alguna evidencia de que hayas sido despedida en el pasado por cometer errores?" o "¿Puedes pensar en momentos en los que tu desempeño laboral fue reconocido positivamente?".
4. Detención y sustitución de pensamientos: Laura practicó la técnica de detención de pensamiento cada vez que se daba cuenta de que estaba teniendo un pensamiento negativo relacionado con su trabajo. Cada vez que detectaba un pensamiento negativo, se detenía conscientemente y lo reemplazaba por un pensamiento más realista y positivo. Por ejemplo, en lugar de pensar "Si cometo un error, seré despedida", se repetía a sí misma "Cometer errores es parte del aprendizaje, y tengo la capacidad de corregirlos y crecer en mi trabajo".
Resultados: Con el tiempo, Laura logró reducir la frecuencia e intensidad de sus pensamientos negativos relacionados con su trabajo. Al aplicar la técnica de detención de pensamiento y sustitución de pensamientos, pudo generar una mayor sensación de calma y confianza en sí misma, lo que le permitió mejorar su rendimiento laboral y disfrutar más de su trabajo.


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